Wednesday, March 7, 2012

La casa de la muerte. part 6

2.2
El Oficial y la silla

  Llegamos a un pasillo con 3 guardias muertos en el suelo. "Yo he visto esto." Al final del pasillo se encontraba una puerta y una cámara de seguridad. "Claro. Esto lo vi en los monitores del cuarto de control de mi bloque." Busque sus armas con la mirada e inmediatamente vi 2. No sé si el Oficial a mi espalda se había percatado que yo buscaba hacerme de un arma pero mejor era que no lo supiera. No creo que él quisiera que su "amigo asesino" tuviera un arma con la cual le pudiera pegar un tiro por la espalda.
 -Mucha de la luz fue destruida por el terremoto.- dijo el Oficial mientras pasábamos lentamente a los 3 oficiales inertes.-Necesitaremos la linterna si queremos ver algo. Ábrela.
 Ya habíamos llegado a la puerta, y el Oficial apuntaba hacia ella. El estaba a una distancia prudente, pero yo me iba a joder si había algo allá adentro. "Maldito hijo de puta, me está usando de escudo. Ya verá, cuando entre en la habitación voy a coger el arma de uno de los Oficiales muertos."
-Que estas esperando, una invitación? Muévete y ábrela.
  La abrí y me aparte de ella inmediatamente. El Oficial se adelanto, he inspecciono la habitación desde el marco exterior de la puerta, sin dejar de apuntar a la oscuridad, luego metió la mano dentro de la habitación y comenzó a buscar algo. Unos pequeños sonidos de "click" me dieron a entender que estaba verificando si el interruptor de la luz serbia, pero la habitación seguía a oscura.
-Parece despejado.- dijo mirándome.-Entra.
  Eso hacía que mi plan se fuera al diablo. Ya no tenía la oportunidad de coger un arma sin que el Oficial se diera cuenta. Me adelante a la puerta y percibí el olor a humo de cigarrillo. La poca luz que entraba a la habitación era suficiente como para visualizar que ahí adentro también había ocurrido una masacre.
  Di un paso dentro de la oscura sala de descanso, y vi un gran bulto en una de las mesas. Tal vez, después de todo, si conseguiría un arma.
  Me adentre completamente en la habitación.
-Encontremos la linterna y después yo hare que salgamos de aquí.- dijo el Oficial con una prepotencia ciega.
  Me dirigí hacia el bulto y lo empecé a registrar. Al tocarlo sentía cosas húmedas y resbalosas. Me aparte bruscamente del bulto. Con asco me di cuenta de que lo que estaba tocando era el torso de un hombre desmembrado. "A este tipo lo habían hecho pedazos".
-Qué paso?- pregunto el Oficial a mi espalda, pero su voz se corto al ver el cuerpo sobre la mesa. -Mejor encontremos esa linterna rápido si es que no queremos terminar así.
 Sin saber que hacer me doble para buscar por debajo de la mesa. Quizás al Oficial se le había caído el arma. Estaba tanteando con la mano y justo cuando mi mano hizo contacto con un pedazo de metal frio un rayo de luz ilumino el lugar donde yo estaba buscando
-La encontré... Vámonos.- dijo el Oficial iluminándome con la linterna.
  Agarre la pistola lo más sutil y rápidamente que pude y me la metí dentro de la parte delantera del pantalón.
-Que tienes ahí reo?- dijo aun apuntándome con la linterna.
-Pensé que encontré un arma pero no era nada.- mentí.
-Umm! Bien, entonces vámonos.- me respondió. Estaba seguro que  no me creyó del todo.-Tenemos que bajar las escaleras para salir de aquí. Toma.- me dijo extendiéndome la linterna.-Es mejor que tenga las manos libres para disparar. Si necesito dispararle a mas de esas cosas no voy a aguantarme, ni siquiera porque tu estés en el medio.
  Asentí con un leve movimiento de cabeza y agarre la linterna en forma de "L" aun prendida. La apague y me la enganche en la camisa.

  Con sumo cuidado atravesamos el pasillo y llegamos a las escaleras que estaban al otro extremo. Mientras las bajábamos, lentamente, el Oficial me susurro:
-Esta isla siempre ha tenido historias extrañas, y Abbott no se libre de ellas.
  Llegamos al final de la escalera donde todo estaba oscuro. Ahí abajo solo se veía una reja cerrada que daba acceso a una habitación grande, y una sala de control. Todo lo que estaba pasando era enfermizo. "Como mis últimos meses de vida".
-Sabes qué es lo que está pasando?- pensé en voz alta. Ni siquiera lo sentí como si hubiera salido de mi boca, pero así fue.
-No mas que tú.- me contesto el Oficial.- Después del terremoto fuimos atacados por esas cosas, y no creo que hayamos sido los únicos privilegiados. Posiblemente toda la isla está igual que este lugar.- el Oficial me señalo con la pistola el cuarto frente a nosotros.-Esa es el cuarto de control. Ahí vas a ver un botón rojo, presiónalo para abrir esta reja y salir de aquí.

"Si salía vivo de esta nadie me iba a creer lo que había sucedido, quizás me traería uno que otro suvenir de esos engendros del demonio."

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