Sunday, March 4, 2012

La casa de la muerte. part 5

2.1
El Oficial y la silla

  Salí del cuarto de control sigilosamente, y pegado a la pared. Llegue a la reja de seguridad donde el oficial había sido abatido hasta la muerte y le pase por el lado. "Pobre infeliz, si hubieras tenido un arma tu muerte hubiera sido más útil." pensé. Pase de largo al cuerpo y creí sentir un pequeño temblor. Llegue al final de un pasillo en forma de T. Sabía que tenía que ir por el lado izquierdo, pero tenía miedo de abrir la puerta. Sin pensar fui y agarre el picaporte. Un escalofrió me corrió por todo el cuerpo. Apreté con fuerza el picaporte y respire profundamente. Para mi sorpresa no escuche una respiración, más bien escuche un sonido animal salir de mi boca, como un gruñido. Abrí la puerta sin más, y me deslice a través de ella. Había entrado a un pasillo que al final tenía una escalera lateral en su extremo izquierdo y un nuevo pasillo en derecho.
  Una detonación de arma se escucho en algún lugar cercano. Me agache y me pegue a la pared. Habían unas columnas adelante, tenía que llegar a ellas para ocultarme.
  Estaba a mitad de camino, cuando una puerta a mano derecha, y varios pies más frente a mí se abrió. Un Oficial cayó al piso, y antes de que pudiera entender lo que pasaba el hombre había sido atravesado por algo que mis ojos no podían entender.  "Eso no es un ninja."
  Me pegue a la pared, intentando ocultarme en la columna. Si alguien me veía pensaría que me quería volver parte del edificio, y así era. Lo que había visto no era ni hombre ni animal. Era más bien una abominación. Sus pies y manos habían sido remplazado por hojas de metal, que servían de espada. Su piel era pálida, como un cadáver. No vi bien su cara, pero me pareció que no tenia cuello, aunque eso fuera imposible.
  -Muere, maldita sea, muere.- alguien grito entre nuevos disparos.-Ya he tenido suficientes de ustedes.
  Silencio. Asome la cabeza por la columna y vi el cuerpo de la criatura acribillado. Justo en ese momento salió un Oficial del cuarto, y me apunto inmediatamente a la cara. Pensé que estaba muerto, incluso sabiendo que me había dado tiempo a ocultarme nuevamente en la columna.
-Sal de ahí reo, y quiero ver tus manos arriba o te pego un tiro en la frente.- ordeno el Oficial.-Me has escuchado?
  Salí con las manos en alto de detrás de la columna. El Oficial parecía muy alterado y no dejaba de apuntarme con la pistola.

"Algunos casi habían muerto por menos que eso."
"Cálmate T. No dejes que tu ira se lleve lo mejor de ti"
Carmen? Esa era la voz de Carmen. Debía ser solo parte de mi imagina...
"Mátalo. Córtalo. Jodelo. El debe morir."

  Qué demonios fue eso? Parecía la misma voz que escuche en el cuarto de control de mi bloque, pero por qué estoy escuchando esas cosas?

-Que se joda el protocolo- dijo el Oficial dejando de apuntarme.- Todo se está yendo a la mierda, y prefiero a un asesino mandado al pabellón que una de esas monstruosidades.
  A pesar de que ya no me sentía amenazado por el Oficial, no podía sacar de mi vista de su pistola. Se la podía quitar cuando bajara la guardia.
-Tenemos mejores posibilidades de sobrevivir si nos mantenemos juntos.- siguió diciendo el Oficial.-Pero si no haces exactamente lo que te digo que hagas te voy a dejar un agujero extra en tu culo, lo entiendes?- me amenazo con el mismo tono autoritario que antes.
-Entendido.- le conteste sabiendo que en esos momentos el sentía que tenía el control de la situación, pero en realidad necesitaba sentir eso para no entrar en pánico. Además sabia que en el fondo tenía razón, juntos teníamos más posibilidades de sobrevivir.
-Por lo que he visto esos bichos raros prefieren estar en la oscuridad. Vamos a buscar una linterna en el cuarto de descanso.- dijo el Oficial señalando a un punto a sus espaldas apenas quitándome los ojos de encima por una milésima de segundo.-Y no te atrevas a intentar hacer una payasada porque te volare la cabezas, comprendes?
  El Oficial me hizo un ademan con la mano para que pasara frente a él. "Me quiere tener vigilado."
  Caminamos hacia el cuarto de descanso, que estaba en al final del pasillo a mano derecha, manteniendo una leve distancia el uno del otro. Ninguno de los dos confiábamos pero era él quien tenía el arma, así que no me quedaba de otra.
  Al pasarle por el lado de la criatura acribillada la mire momentáneamente. Ahora que estaba más cerca podía confirmar que esa cosa no tenia cuello, su cabeza estaba sujetada por alguna especie de sistema colocado en su espalda, pero si eso era así, cómo diablos era capaz de estar con vida esa cosa?

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