Thursday, March 1, 2012

La casa de la muerte. part 3

1.2
EL PEOR LUGAR DEL MUNDO

  Apenas vi el celaje, y escuche un ruido parecido al que hacen los toros. Me tire al suelo instintivamente y me tape la cabeza. Un pequeño destello se coló atreves de mis ojos y luego el sonido de metal pesado cayendo contra el suelo, seguido de una capa de polvo que se levanto de este. Mire sin creer lo que veía. La reja de mi celda estaba completamente destruida. "Qué clase de cosa pudo hacer eso? Me estoy volviendo loco quizás y estoy viendo cosas donde no las hay? Tal vez se cayó por el mismo terremoto, pero eso no explica lo que dijo el de la voz grave."
  Me levante del suelo, y puse inconscientemente la foto de mi familia dentro de mi bolsillo. Me puse los tenis que tenía en la caja de mis pertenencias y contemple el bloque D desde mi celda. Las luces parpadeantes no facilitaban la vista, pero eso era suficiente para ver la escena delante de mis ojos. Lenta y cuidadosamente fui acercándome sin hacer ruido por el hueco que antes era la reja de mi celda.
  Lo que había ocurrido aquí parecía una masacre. De las 6 celdas que habían en ese bloque 5 parecían tener a sus ocupantes muertos en charcos de sangre. Afuera se escuchaban gritos de horror y estallidos de armas de fuego. "Lo que sea que estaba pasando allá no era mucho mejor de lo que paso aquí adentro."
  Saque la cabeza por el hueco de la reja y mire para todos lados. Parecía no haber nada. Especialmente parecía no haber una criatura grande como un toro.
  Aun con recelo salí de mi celda, y casi inmediatamente lo hice las luces de emergencia se encendieron.
-Reo.- se me fue el corazón al culo cuando un Oficiales sosteniendo una linterna me grito.-Vuelva a su celda todo esta baja control.

  "Todo bajo control?", pensé, pero me distraje al ver un rápido movimiento por encima de la cabeza del Oficial.
  No me dio tiempo de decir nada cuando ya lo que parecía ser  un machete atravesó la corona del cráneo del hombre, quien botaba sangre por boca y nariz mientras sus ojos se quedaban en blanco. La imagen era horrorosa. Yo era un tipo duro, pero nunca había visto algo así en mi vida.
  Lo que sea que mato a ese oficial tenia la fuerza suficiente para alzar un hombre de peso mediano desde el piso hasta... "El techo? Qué demonios fue lo que lo mato, y cómo carajo esta trepado en el techo?"
  Creí escuchar el sonido de algo ahogado cuando un nuevo temblor sacudió el lugar haciendo que varias rejas se cayeran incluyendo la de salir y entrar del bloque D.
  Las opciones eran bastante limitadas. Me quedaba ahí esperando a que viniera otra de esas cosas, u otro temblor hiciera que se callera en pedazos el lugar, o salía por el mismo sitio donde antes había estado un oficial y le habían metido un machete por la cabeza.
  El miedo me paralizaba pero lo que tenía que hacer era  obvio. No me podía quedar aquí, tenía que mantenerme en movimiento, buscar ayuda, evitar enfrentarme a "Jasón", y sobre todo sobrevivir. Así que necesitaba algún arma, lo que fuera. Me adelante hacia la reja de entrada al bloque y antes de salir mire al techo. No había nada.
  A mano izquierda se encontraba el cuarto de control de mi bloque. "Quizás ahí hay un arma." Aunque por otra parte el cuarto de control estaba totalmente a oscuras, a excepción de las luz que entraba por el cristal de vigilancia y de unos monitores de cámaras de seguridad.
  Me acerque con sumo cuidado y  fui directo a los monitores. Las imágenes en blanco y negro tenían mucha interferencia pero me permitían ver lo que estaba pasando en otras aéreas  de la cárcel.
  Unos 3 oficiales se atrincheraban en el medio de un pasillo, estaban disparándole a algo que no se veía en las cámaras. La imagen era difusa pero sabía que ellos no debían estar muy lejos de donde yo estaba. Tenía que llegar hacia ellos.
  Comencé a buscar un arma por todos lados. No se veía bien por la poca luz, pero estaba seguro que no habían dejado ni por casualidad una a la vista."A la vista no, pero quizás si escondida." Fui hasta un armario en la esquina del cuarto y lo abrí. El ruido metálico que hizo este me recordó que debía estar alerta todo el tiempo si quería salir vivo de esa situación. Mire el contenido del armario, no había nada de valor excepto 2 baterías. "A lo mejor me encuentro una linterna, eso sería mucha suerte en toda esta mierda. Mejor me las llevo por si acaso."
  No hice más que coger las baterías cuando algo me respiro al oído. Me vire de un brinco con los puños cerrados. Seguía oyéndolo pero no veía nada.
-He... estado... esperando...te.- dijo la voz que salía de la nada, y a la vez parecía estar por todos lados.
  "Qué bien, primero "Jasón" y ahora voy a tener que llamar a los "Ghost Buster" para lidiar con esta mierda." No podía darle importancia a la voz, tenía que continuar.

  Mientras salía del cuarto de control mire de re ojo uno de los monitores y vi con inquietud que los 3 Oficiales estaban muertos en charcos de sangre.
-Esto se está yendo al diablo.- me susurre.
 
  En algún momento entre que salí del bloque de celdas y cuando entre al cuarto de control encendieron la alarma de emergencia. "Así que lo único que tengo que hacer es esperar que llegue la caballería, y no dejar que me maten. Solamente eso."
  Aun con la sensación de sarcasmo llegue a la puerta para salir del bloque D. Intente escuchar si había algún ruido extraño del otro lado. No podía escuchar bien por la alarma, así que con un rápido movimiento abrí la puerta y me aparte de ella, para no estar a la vista. Si había algo ahí afuera no tardaría mucho en hacer venir a el bloque.
  Tras pasar casi un minuto aguantando la respiración sin ningún indicio de que algo viniera me aventure a sacar la cabeza y mire hacia la parte derecha del pasillo.
  Sabía que quizás eso fuera lo último que haría, pero no había nada, solo paredes agrietadas por el terremoto. Rápidamente mire hacia el lado izquierdo del pasillo, y vi el cuerpo de un Oficial desaparecer por los ductos de aire. Había una larga alfombra de sangre que se extendía desde el ducto hasta casi la mitad de ese corredor."Lo habían arrastrado."
-Hey, tú.- me vire esperando lo peor, pero solo era otro reo gritándome desde el extremo derecho del pasillo.-Hay una salida por aquí. Sígueme, tenemos que largarnos de este lugar.
  El hombre corrió hacia donde yo estaba pero se detuvo al ver la sangre del Oficial arrastrado. Sin decir más se viro y salió como alma que lleva el diablo.
  Sin pensarlo me fui corriendo tras él. Doblo hacia su mano izquierda donde antes había dicho que se encontraba la salida. Lo perdí de vista por un segundo y justo cuando iba a doblar otro temblor sacudió el lugar y parte del techo se cayó bloqueando el pasillo al que me dirigía. No sabía si el reo había logrado atravesar el pasillo o si había sido aplastado por el derrumbe pero lo que si tenía claro es que definitivamente yo tenía que buscar otra forma de salir de allí.
  "Piensa rápido. El lado derecho del pasillo era de donde venia el reo, posiblemente él ya haya buscado formas de escapar por ahí, y del lado izquierdo esta esa cosa matando... Qué fue eso? Fue alguien gritando. Definitivamente el lado izquierdo no es opción. Quizás tenga más suerte que el reo por el lado derecho."
  Al darle la espalda a los pedazos de escombros me encontré con una reja de control de acceso de frente. Me dirigí al cuarto de control que estaba a mano izquierda de la reja e intente entrar. Cerrado. En vano intente forzar la pesada puerta, frustrado me recosté de la puerta y me deje caer.  "Mierda, estoy tremendamente jodido."
-Abran- grito alguien a mi lado. Era un Oficial, sacaba las manos desesperadamente por entre los barrotes.-Alguien abra.
  Me levante, y note que se asusto por un segundo al verme, pero luego pareció aliviado.
-Gracias a Dios.- dijo el oficial.- Lo hice con la luz. Creo que estoy a salvo mientras este en la luz. Tienes que sacarme de aquí.
-No puedo- respondí señalando el cuarto de control.
-Qué?
-No tengo la llave para entrar.
-Yo tengo una. Apresúrate.

  Saco de su bolsillo una llave en una cadenita, y me la entrego. Al tocarlo sentí las palmas de sus manos sudadas. "Debe estar cagado del miedo, y quien lo puede culpar?"
  Fui al cuarto de control y la llave abrió sin problemas la puerta. Mire primero por un arma pero no se veía nada. Luego mire un trasmisor frente a un botón rojo colocado en la pared, y lo demás era más de lo mismo, una mesa, unos monitores, armarios, etc.
-El botón rojo.- me grito el Oficial a través de la ventanita al lado del cuarto de control. También creo que me estaba señalando donde estaba el botón, pero mi mirada se fijo en dos par de afiladas hojas de metal que colgaban desde un punto no visible del techo.
-Cuidado.- grite, pero igual que antes, no pude hacer nada para que el Oficial no fuera atravesado por la espalda por las grandes hojas de metal que fácilmente salieron por su pecho.
  El Oficial aun vivo me miro mientras convulsaba. Parecía estar levitando cuando de pronto se balanceo hacia atrás y lo que lo estaba alzando empezó a impactarlo contra los barrotes de la reja una y otra vez delante de mis ojos. Le di el botón rojo, para intentar ayudar de alguna forma al Oficial, pero justo en ese momento lo que fuera que lo empaló lo soltó.
  Corrí fuera del cuarto de control hacia donde estaba el hombre tirado en el suelo. No había rastro de lo que estaba haciendo todo esto. El oficial tenía la cara destrozada, y su cuerpo yacía en los ya tan recurrentes charcos de sangre. Le tome el pulso solo para confirmar lo que ya me imaginaba. "Está muerto."

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