3.3
La Casa de la Muerte
El pobre
infeliz dentro de la cámara de gas era un Oficial, aparentemente amarrado a la
cilla dentro de esta. Gritaba cosas que apenas podía entender por el ruido que
aun hacia el descuellado a mi espalda. Me acerque un poco, alerta por si la
Cosa-toro saltaba sobre mí, pero no habían señales de ella."Como
demonios?" Cruce el pasillo por completo y me quede frente a la puerta.
-Déjenme salir.- apenas entendí el grito del Oficial.
Mire una
vez más la habitación, para comprobar que estaba vacía."Esas cosas pueden
trepar por los trechos", recordé.
-Se acabo la broma chicos.- dijo el Oficial.-
Vamos, déjenme salir.
De una
zancada entre a la habitación, y en menos de un pestañar me gire para ver la
parte del cuarto que no podía ver desde el pasillo. "Nada".
-Murphy, esto fue idea tuya?
"Como
era posible que no hubiera nada. Esa cosa era enorme, y no cabria por los
ductos de aire."
-Esta chatarra aun está funcionando?- dijo una voz,
ya familiar, por algún transmisor dentro del cuarto.
-Hawks?- dijo el Oficial dentro de la cámara de
gas.
Me di la
vuelta, nuevamente quedando frente a la cámara de gas. La habitación parecía
otra cuarto de control, excepto que la maquinaria y equipo electrónico era
diferente.
-...Creo que las cosas se han tranquilizado un
poco. Alguien me copia?
Corrí hacia
el transmisor encima de una mesa llena de equipo electrónico, con una leve
esperanza de que esta vez funcionara.
-Quien de ustedes habrá planeado esto, cabrones.
-Estoy en la cárcel, me copian?
-...Hawks de nuevo. Sigo tratando encontrar otro
oficial que no esté muer...- el pequeño globo de esperanza que había dejado
crecer en mi se desinflo. Por un momento deje de escuchar lo que había a mi
alrededor, solo sentía las fuertes palpitaciones de mi corazón, que parecían
resonar en mis sienes, y mi pesada respiración. "Esto es un maldito
infierno."
Me maree
nuevamente. "Por qué está pasando todo esto?"
-... o que no esté fuera de su cabeza.
-Oye tu.- grito, llamando mi atención, el Oficial
en la cámara de gas. Al mirarlo, por primera vez cara a cara, lo reconocí. Era
el oficial del bigote que me escolto a mi calda. El oficial R. Schatz.- Esto ha
sido un error.
"Hazlo... sufrir..."
"Esa
voz nuevamente."
"... que se queme su carne..."
"Está
en mi cabeza", pensé.
"...eternamente."
-...He llegado al edificio de admisión, pero no
tengo ni idea de cómo voy a abrir la compuerta.- seguía hablando Hawks desde el transmisor.
-Sácame de aquí.- me gritaba Schatz desde la cámara
de gas.
"Que había sido todo eso? Realmente estaba
oyendo cosas?"
-...Todo el mecanismo esta fuera de...- "No me
puedo concentrar."
-Me has escuchado?- me grito desesperado Schatz.
Pude ver en su mirada un brillo de miedo. Me estaba mirando fijamente como
aquel que descubre algo que siempre había tenido frente a su nariz. "Ya me
reconoció."
-Sí.- dije fríamente, intentando ignorar todo lo
demás.-Escuchaste esa voz?
-... les recomiendo que tomen un camino diferente,
parece que realmente me jodí aquí.
-Qué demonios haces fuera de tu celda?- leí los labios
del Oficial Schatz, que parecía atemorizado en esos momentos.
-... gracioso, verdad? Quien pensaría que los...
-Has escuchado la voz?- grite frustrado y
desesperado. Empezaba a sentir como si me exprimieran la cabeza.
-De que mierdas hablas?- me grito Schatz.-La voz de
Hawks?
-...serian los que intentan escapar de Abbott.
-NO. La otra voz- grite furioso. El dolor de cabeza
cada vez era más fuerte. "Me estoy volviendo loco?".
-Has algo para sacarme de aquí maldita sea.- me
grito Schatz.
"Que
fue eso?" Había escuchado algo parecido al cristal rompiéndose en algún
lugar fuera de la habitación.
-... gracioso, si me preguntan...- "Nadie te
pregunto", pensé, justo cuando tiraba el transmisor contra la pared, en un
arranque de ira.
-Maldito cabron hijo de puta- me grito Schatz retorciéndose
en la cilla.-Tú eres el que está detrás de todo esto.
-Cállate la boca.- grite sin mirar, mientras
desplegaba el mapa de la cárcel en la mesa, donde antes estaba el transmisor.
-Ayuda, sáquenme de aquí.
"Tengo que encontrar una forma de salir de
este lugar antes de que me vuelva loco."
-Me han tendido una trampa.- gritaba Schatz.
"Solo hay una salida en esta área, y no puedo
volver para atrás. Mierda, si tan solo tuviera un poco de silencio."
-Ayuda, alguien ayúdeme.- seguí gritando Schatz,
una y otra vez, lo cual no ayudaba a mi dolor de cabeza, que ya había llegado a
su punto máximo. Fuera de la habitación parecía que habían mas descuellados, y
lo que me dijo la voz maligna seguí dando vueltas en mi mente.
"Hazlo sufrir..."
-No, no, no.- me dije buscando sin saber algo en
las maquinas que tenia de frente.
-Sáquenme de aquí, por favor.
"Que se queme su carne eternamente."
-YAAAA!!!- grite.
Todo
pareció detenerse por un segundo, excepto los incansables golpes de los descuellados
contra la reja de acceso. En mi afán por que todo parara le había dado a botón
con una luz amarilla sin darme cuenta. Pensé que eso abriría la puerta de la
cámara de gas, pero no fue así. Para nada fue así.
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