1.0
EL PEOR LUGAR DEL MUNDO
Después de todo acabo aquí. Acusado de asesinato. Cómo podría ser capaz de eso? No tengo pruebas de mi inocencia, y ya es tarde probar lo contrario. Moriré siendo ante los ojos de todos el asesino de mi familia. Mi hermosa familia.
Carmen siempre estuviste ahí, no importa lo que yo hiciera, o dijeran de mi, tú siempre estuviste. Mis hijos, mis dos hijos, cuanto desearía saber lo que pasó, pero ni siquiera soy capaz de recordar.
A veces creo que de verdad yo fui el que lo hizo... No, no puede ser. No pude ser yo. No debo ni pensarlo. Tengo que estar seguro de que no lo hice para poder morir en paz. Pero cómo?
Ahora estoy en esta mugrosa isla, esperando mi muerte. Sin nada a lo que aferrarme. Escoltado por estos dos idiotas que creen conocerme. Todo el mundo cree conocerme, todo el mundo me juzga. No saben un carajo, y creen saberlo todo. Hablando de mi como si supieran lo que pasó. Cómo pueden pensar que yo lo hice? Cómo puedo pensar yo que lo hice?
Era llevado hacia mi celda. Había llegado a Carnete temprano, y luego había sido traído aquí, a La Penitenciaria del Estado Abbott, mejor conocida como La casa de la muerte. Estaba esposado de pies y manos. Caminaba mientras sostenía con ambas manos una pequeña caja con mis pertenencias. "Las pertenencias de un hombre muerto, los recuerdos de lo que algún día fue una vida. Un hogar.
Ahí, entre todas las cosas, destacaba una foto. Aun recuerdo el día que la tome. Éramos tan feliz. En la foto estaban ellos 3 sonrientes.
-Golpeo a su mujer hasta dejarla en un charco de sangre- dijo uno de los Oficiales de Custodia. El que tenia bigote.-La mato con sus propias manos.
-Te dije que no quería sa...- interrumpió el otro Oficial. Creo que se apellida Rodríguez.
-Después ahogo a su hijo menor en la ducha y tiro al otro por la ventana.- continuo el otro Oficial sin hacer caso a su compañero.-No me pidas que llore por él.
-Es eso cierto reo?- me pregunto espantado el Oficial Rodríguez. Lo mire sin saber qué contestar. "En fin no me creería si le decía que no lo hice. Nadie lo hacía."
-Oh, el no lo admitirá.- intervino el otro.-Dice que no recuerda nada de lo sucedido. Una buena cuartada. La aguja es demasiado buena para él. Toda esta basura debería morir.
"Este maricón con placa y pistola ya me estaba hartando. Quisiera tener la oportunidad de estar a solas con él para ver si me habla así. De seguro me suplicaría que no lo matara. Maldito eunuco."
Ya estábamos frente a mi celda. Este sería el último lugar donde dormiría, si es que esos constantes intentos de mi cuerpo por descansar entre pesadillas se pueden llamar dormir. Esta celda sería por poco tiempo mi nuevo hogar. "Dulce hogar."
Saludos,esta historia esta basada en un juego. SI saben cual es comenten en este post.
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